Blog Post

Mónica Blas Robledo • 17 de septiembre de 2023

Cuando nos vamos acercando a esta etapa vital o si tenemos a gente cercana que ya está experimentando algunos cambios que pueden tener relación con la transición menopaúsica, nos asaltan las dudas y temores sobre cómo vamos a transitar nosotras por esta fase.

Porque la menopausia en sí solamente hace referencia al fin de la menstruación y de nuestra capacidad reproductora, y punto. Dejamos de ovular y por un complejo mecanismo hormonal, marcado principalmente por la disminución de la producción de estrógenos en nuestro cuerpo, la preparación de nuestro útero en cada ciclo para albergar el óvulo fecundado si lo hubiese, deja de producirse (por eso ya no hay reglas).

Nadie nos había contado que este complejo equilibrio hormonal que tenemos durante la edad adulta es responsable también de nuestra salud cardiovascular y ósea, piel y mucosas, etc. Y a partir de entonces, es cuando pueden aparecer distintos problemas de salud que muchas de nosotras ya conocemos (osteoporosis, hipertensión arterial, sequedad, dolor en las relaciones, etc.)

Pero una de las cosas que peor llevamos es la etapa de la perimenopausia, ese tiempo en el que “si, pero no” (me baja la regla un mes, y tres no, cuando me baja estoy con sangrado 15 días, otras veces me dura una semana, …) Os suena, ¿no? La dichosa incertidumbre sobre lo que va a pasar y cuándo va a suceder (en el trabajo, volver a manchar la ropa como cuando teníamos 15 años, o por la noche desbordar la compresa, tampón o copa menstrual porque las cantidades ahora ya no son como antes y es difícil calcular lo que necesitamos ponernos).

Existe una gran variedad de “transiciones menopaúsicas”, lo mismo que diferencias tenemos entre las mujeres en la actualidad. Además, lo que para unas nos puede resultar super engorroso e incapacitante, para otras puede ser motor de cambio en sus hábitos de vida e incluso una oportunidad para buscar mejor y mayor disfrute por ejemplo en las relaciones sexuales ya que no existe posibilidad de embarazo (ojo con las infecciones de transmisión sexual, que la posibilidad de contagio no disminuye por la edad).

No podemos negar que la llegada de la menopausia hasta no hace mucho tiempo estaba unida al “síndrome del nido vacío”, resignación ante los cambios físicos inevitables que vamos a tener, disminución en nuestra calidad de vida (sofocos, insomnio, depresión), etc. Lo hemos visto y vivido en nuestras madres y generaciones anteriores, lo mismo que hemos aprendido que el dolor de regla es normal, ¿verdad? 

Las mujeres mayores de 40 y 50 años, en la actualidad, buscamos respuestas, queremos saber cómo prepararnos mejor para esta nueva etapa vital, tenemos a nuestro alcance mucha información y no nos resignamos. Debemos ser conscientes también que es preciso introducir algunos cambios en nuestros hábitos de vida que pueden ayudarnos, no solo a nivel físico sino también a nivel de las relaciones sociales, manejo del estrés, etc.
Tenemos un gran reto por delante, queremos acompañarte y transitar contigo, ¿te apuntas?

Por Mónica Blas Robledo 31 de marzo de 2025
Qué aplicaciones de móvil sobre el ciclo menstrual son más indicadas para tu hija de 12 años
Por Mónica Blas Robledo 28 de marzo de 2025
El dolor menstrual no se hereda
Por Mónica Blas Robledo 24 de marzo de 2025
¿Por qué las mujeres hindúes tienen menos sintomatología durante la menopausia?
Por Mónica Blas Robledo 21 de marzo de 2025
El ciclo menstrual: conócelo mejor
Por Mónica Blas Robledo 17 de marzo de 2025
¿Quieres evitar la aparición de los sofocos?
menopausia y feminismo
Por Mónica Blas Robledo 14 de marzo de 2025
Visión positiva de la menopausia (gracias al feminismo)
MENOPAUSIA
Por Mónica Blas Robledo 10 de marzo de 2025
Síndrome genitourinario de la menopausia: ¿qué es?
Por Mónica Blas Robledo 7 de marzo de 2025
¿Qué relación existe entre el sedentarismo y la osteoporosis en la mujer mayor?
Por Mónica Blas Robledo 3 de marzo de 2025
Mitos y tabúes con respecto a la primera regla
Por Mónica Blas Robledo 28 de febrero de 2025
Disruptores endocrinos y la menopausia: cómo influyen y qué hacer para evitarlos
Más entradas
Share by: